Una Vida por Delante
La última peli de Robert Redford. La he visto, y me has gustado. Y no se asusten pues no voy a contar de que va, así que no voy a “fastidiar” a quien no la haya visto. Aunque cuento…
No esta mal, es una película tranquila, sosegada, de esas que llaman “intimistas”. De “bichos” de costumbres. Sin tiros, sin mucha bronca, sin sentimentalismos y lagrima fácil.
Se ve bien, dura lo que tiene que durar, no se hace pesada, no se hace lenta, no se hace larga.
¿Definirla? Bueno… imaginase:
…es invierno. Hace mucho frío. En la calle hace viento y llueve. Entra un su casa, o en una cafetería. Y se toma un café, o un vaso de leche, o un chocolate, lo que más le guste. Sin ruido, como un susurro. Caliente, muy caliente. Tanto que en otra ocasión le habría resultado imposible de tomar, y lo habría dejado enfriar. Pero ahora esta a su temperatura justa. Con una columna de humo, intensa, consistente, que lleva el olor de donde se desprende. Y lo bebe a sorbos pequeños. Para que no se gaste. Saboreando, oliendo, notando el calor que desprende en su boca, y entre sus manos. Aprovechando el momento. Deteniendo el tiempo. Deseando que siempre sea invierno, que no deje de llover, que no deje de hacer frío, que no cese el viento, que nieve. Saborear el momento, sin portar el segundo siguiente. Sin temer pasado. Sin tener obligaciones. Solo el momento… Saborear el momento…
Para mi gusto, eso es esta película. Una Vida por Delante.
Ah, y no llevo comisión en las entradas, que yo pagué la mía.

La gente me señala
me apuntan con el dedo
susurra a mis espaldas
y a mí me importa un bledo
