Las Crónicas de Narnia. Bien, pero no para niños
Violenta, Cruel, Sádica e incluso algo Fascista. La película se basa en matar. Todos los personajes, incluso los niños, llega un momento en que sólo quieren matar al adversario.
Es algo que no alcanzo a comprender, como es posible que a las películas de esta empresa, se les señale como trasmisoras de valores, del amor, la bondad, la amistad, el ser buenos, etc, etc. Cuando en la gran mayoría de sus películas el objetivo siempre es el mismo: matar al adversario de la forma más cruel posible.
En esta película en particular. Hay una bruja muy mala, por supuesto, que mata todo bicho viviente que sea preciso con tal de seguir mandando.
Unos niños que se “encuentran” en un mundo de cuento, casi sin saber ni como ni porque. Y resulta que ellos son la clave para que a ese mundo vuelva la felicidad, la alegría, etc, etc. Y desaparezca el reino de las tinieblas, hielo y frío, regido por la malvada Bruja Blanca.
Conforme los acontecimientos avanzan, vemos como los cuatro hermanos se van volviendo más “guerreros”, cuando en un principio sólo querían largase de allí, pues se iban a meter en una guerra, y habían llegado hasta allí, huyendo de otra. Hasta el punto, ya surrealista de ser visitados por Santa Claus, y con toda la campaña que se monta siempre para que a los críos no se les regalen juguetes violentos, el tipo este barbudo y barrigón, les regala una espada y un escudo para el mayor, un arco y flechas para la mayor, y un puñal para la mejor. Toma campañas de concienciación contra la violencia… Debía ser Santa Claus Bush.
Tenemos una secuencia cruel donde las haya, que es como la bruja mata al león, Aslan, jefe de los buenos, que es muerto en propio sacrificio, a manos del bruja después de ser humillado por sus contrincantes, mientras todo es observado en la lejanía, pero las dos crías. Cruel. Una secuencia muy cruel.
El Sacrificio. Este es otro de los vértices de la película. En uno u otro momento, siempre hay alguien que se sacrifica “por la causa”. Y a pecho descubierto se dirige brioso al encuentro con la muerte. Es una obsesión, ya enfermiza, la que esta película tiene por el martirio y el sacrificio. Ya se trate de ser épica.
En la lucha con la bruja, esta asesta una puñalada en el bajo vientre al hermano pequeño, también en una secuencia cruel, despiadada y anuladora de cualquier sensibilidad o compasión. Una secuencia muy dura.
Durante la lucha del hermano mayor con la bruja, la cuestión ya es sádica, cuando no de torturador de la inquisición, pues el crío no para de recibir cuchilladas por todo su cuerpo, con algún que otro “efecto Matrix”. Ante la expresión de placer, casi orgásmica, de la bruja cuanto se las da.
Otro punto que tiene su tela, son los centauros. A los que matan de la manera, a mi entender, más cruel posible, que es cortándoles las patas. O lo que es lo mismo, no los matan, pero ¿qué se suele hacer con una caballo que tiene una pata rota sin posibilidad de curación?
Un detalle folklórico, pero que no podía faltar, teniendo en cuanta de donde es la película, y de cómo se monta su país las guerras, máxime teniendo en cuenta que la película en si es una apología de la Guerra Santa hasta la Exterminación del Contrario con el Fin de Salvar al Mundo. Lo folklórico que no falta, es la aviación. Varias escuadrillas de Grifos, que tiran pedruscos sobre los malos, y que levantan tierra y hacen unos cráteres, que ni obuses con calibre de dos metros.
Ah, y un detalle, no se si decir racista, pero que queda bien claro a quien va dirigido. Los buenos y los malos. Los primeros, en su bando, todo es colorido, trajes, tiendas de campaña e incluso los bichos, de vivos colores. Los malos, son oscuros, feos, barbudos… Solo ha faltado alguien con turbante, y los bordan.
El caso, que la película esta sembrada, pues hay más secuencias que son se aupa.
En definitiva, es una película de corte fascista, pues no habla de otra que de matar al contrario, lo sea de unos o lo sea de otros, de una forma cruel. Y lo que potencia todo lo anterior sobre manera, es que lo hacen con el trasfondo de la Navidad, en el estreno y en la ambientación de la película, y con que los protas son cuatro críos.
¿Algo bueno?
En conjunto, la película recuerda a Alicia en el País de las Maravillas, Dragones y Mazmorras, y a El Señor de los Anillos. Con mucha más violencia, crueldad y sadismo, lo que hace que no sea una película para niños, sino mas bien para quien pueda entender lo que esta viendo, pues de lo contrario es un centrifugado de neuronas de la hostia, para dejarlas blancas y relucientes, para después decir “amen” a las ejecuciones con inyección letal, a las sillas eléctricas, a las invasiones de países, a los bombardeos preventivos, etc, etc.
La actuación de la cría pequeña es sublime. Esta muy bien. El resto de los hermanos, en algunos momentos están sobre actuados, y otros infraactuados, hasta el punto de que en ocasiones no se creíbles, ni pegándolos con cola. En cuanto a los personajes digitales, ni me van ni me vienen. La bruja bien, muy en su papel, mala, mala, malísima.
La historia esta bien, es rápida, trepidante, no aburre.
Y luego, un punto y aparte merece la banda sonora. Esta genial, me atrevería a decir que es lo mejor de la película. Si el alma existe, en esta película es su banda sonora.
Por lo demás… lo dicho.
Un Saludo desde Murcia

La gente me señala
me apuntan con el dedo
susurra a mis espaldas
y a mí me importa un bledo

Entreri dijo
yo también he visto la peli y... un cinco raspadito. leí que la comunidad judía se planteaba si era correcto ir a verla, pues se trata de una alegoría del cristianismo (debe de ser por el león, digo yo), pero lo cierto es que tienes razón con lo de la violencia. por otra parte, si vas a verla si haber leído los libros, como es mi caso, la segunda mitad te parecerá bastante forzada: pasan muchas cosas en muy poco tiempo, con lo que la calidad como película (como libro no sé) se resiente bastante.
26 Diciembre 2005 | 10:29 PM