Harry Potter y El Cáliz de Fuego. Ya no queda nada de Harry ni de Potter
Efectivamente, ya no queda nada de Harry Potter en la última de Harry Potter. ¿Cómo es esto posible? Cuando fui a ver “La Piedra Filosofal”, primera de la saga, no sabia lo que me iba a encontrar, aunque me esperaba algo al estilo de El Señor de los Anillos, pero en versión “patio de colegio”, y no, me encontre una variante de Sherlock Jones. Pues lo que en esa película se encontraba era muy parecido a “El Joven Sherlock Jones en la Pirámide”.
Me gusto, era una película no de magia, sino de detectives, pues la primera apenas iba más allá de velas que flotaban o de escaleras que se movían solas. Y lo que si había era mucha investigación detectivesca, con pistas, indagaciones y pesquisas, que llevaban a una conclusión.
En “La Cámara Secreta”, la segunda, la situación es muy parecida. Cambia el argumento, continúan los mismos escenarios, y la forma de contar la historia en plan detective se mantiene.
En “El Prisionero de Azkaban” la cosa ya empieza a cambiar, para mal como ha quedado visto ahora. Siguen siendo detectives, pero aparece un poco de violencia, y sobre todo mucha crueldad. Una crueldad, que, tal vez, se podría definir con psíquica, focalizada en “Los Dementotes”, unas figuras espectrales, guardianes de La Cárcel de Azkaban, que sacan el alma de los cuerpos para llevarla a prisión. Unas secuencias, como de película de terror.
Y llegamos a la cuarta: El Cáliz de Fuego.
Violenta, cruel y en ocasiones casi gore. Esta ya no es una película de detectives, si no de acción. La trama de desarrolla en torno a una competición en la escuela, con varios invitados de otras escuelas, en la que se van sucediendo las pruebas, para las que Harry nunca esta totalmente preparado, pero de las que siempre sale con bien, normalmente por una intervención externa inesperada.
En estas secuencias, hay, ya si, abundancia de magia, también hay un lamentable abuso de los efectos especiales digitales, y mucha violencia sobre los participantes a las pruebas, y sobre todo, como es natural, sobre Harry.
Es algo así como Los Caballeros del Zodiaco, pero en lugar de con armadura del horóscopo, con una escoba voladora y con una varita mágica. Pruebas a superar, y leña al mono que es de goma.
Aunque el sumum de la violencia y la crueldad, la película lo consigue en su secuencia culminante: La Prueba del Laberinto, y desde ella la transportación hacia el lugar donde va a resucitar Lord Voldemort. Esta es una secuencia cruel, sádica y con un ambientación de película de terror, que estaría mucho mejor en cualquier novela de Stephen King, pues no pega ni con cola en lo que hasta ahora había venido siendo el “estilo Harry Potter”, además de por la propia estética y acontecimientos que se suceden en ella.
Para mi gusto es la peor de las cuatro. Las dos primeras estaban bien, tercera aún, pero esta… Exceso de violencia, exceso de crueldad, exceso de efectos especiales, y un argumento excesivamente lineal, de prueba en prueba, y pruebo porque me toca, dejando apenas nada, para el suspense, la intriga y el misterio que son sustituidos por algunos gritos, muy puntuales, por parte del público, de susto muy buscado.
En definitiva una película que ya no es para niños, ni para quien le guste el suspense o la intriga, y en la que de Harry Potter ya no queda nada.
Un Saludo desde Murcia

La gente me señala
me apuntan con el dedo
susurra a mis espaldas
y a mí me importa un bledo

detalles dijo
Yo tengo que reconocer que me engancharon los libros, las películas, en general me parecieron bien, eso sí, mis hijos no las han visto. Aún no he tenido ocasión de ver la última, pero la descripción que haces de la película encaja perfectamente con el libro, con escenas crueles, casi sádicas, de terror. Y en los dos siguientes ya no mejora...
27 Diciembre 2005 | 11:41 PM