BBVA, CajaMadrid, La Caixa, SCH… Ataques a sus clientes.
Es el llamado Pishing, o correo-e falto para conseguir los datos del cliente y accede a sus cuentas bancarias, con los riesgos que esto entraña. ¿Cómo evitarlo? Vamos a verlo.
Primero usted recibe un correo-e de su banco/caja, no se fíe, estas envides no suelen enviar correos electrónicos, si a contratado la modalidad de notificación electrónica suele quedar en la web con un aviso para cuando usted entre. Nunca se le pedirán sus datos de acceso por internet.
Si por un casual, ya ha pinchado en el correo, por haberse confundido, fíjese bien, hay elementos que los delatan:
Las web son muy parecidas, mismos colores, mismos logos, mismos tipos de letra, pero…
La conexión de su banco/caja debe ser “https://” en la barra de dirección del navegador. Mientras que el caso de un correo atacante es “http://”, no un transacción segura.
En el caso de que la conexión sea https:// hay un segundo elemento, en la parte inferior derecha del navegado, debe aparecer un candado amarillo cerrado. Si la web es real ese candado aparece. Si la web es falsa no, ya que ese es el indicativo de que se trata de una conexión SSL certificada, y para que un web tenga ese certificado debe identificarse como quien es en realidad, no vale ir de pirata, si pincha sobre salen los dato de la empresa la que esta conectado.
Otro detalle mas con las dirección del navegador, la web real de la entidad se indica como www.bbvanet.com, www.lacaixa.es, www.cajamadrid.es, www.cajamar.es, www.bancopopular.es, www.cam.es, etc Mientras que con las atacantes, pueden pasar dos cosas, que el nombre se parezca pero no sea el real de la entidad, o bien que no haya nombre sino una serie de números al estilo http://258.288.65.88/algomas.php
Siguiendo estos consejos no le darán gato por liebre. Internet es seguro, rápido y cómodo para las transacciones económicas, simplemente hay que tener un poco de precaución en su uso, como cuando se reciben correos de este tipo.
Un Saludo desde Murcia

La gente me señala
me apuntan con el dedo
susurra a mis espaldas
y a mí me importa un bledo