Voy a ir a Valencia a ver al Papa…
El Santo Padre va a venir a Valencia, al Encuentro Mundial de las Familias, y decidido que voy a ir.
Me interesa intercambiar opiniones sobre el futuro de la familia, saber que futuro ve la Iglesia a los nuevos modelos de familia, como las parejas de hecho, las monoparentales, las homosexuales… Creo que puede ser interesante conocer puntos de vista de las mismas cosas de desde distintos ángulos, para tener una visión más global y correcta de la realidad que me rodea.
Aunque también es cierto que me va a salir un poco caro, pues los hoteles no son precisamente baratos en esas fechas, y los balcones desde los que se pueda ver el punto “P”, se revalorizan como la espuma, y no digo nada por pisos completos, miles y miles de euros por unas horas de ardiente fervor pastoral.
Aunque eso si, a su Santidad, como a los obispos y cardenales, no les debe afectar mucho, pues para que no se estresen y estén alejados del mundanal ruido, por muy familiar que sea, la Conferencia Episcopal Española les ha contratado hoteles, no se si enteros, pero si suites a mansalva para los obispos, cardenales y arzobispos, no se el precio, pero seguro que no baja de los trescientos euros la noche, por no decir los seiscientos, pues una buena suite, con sus cien metros cuadrados, su jacuzzi, su hidromasaje, una cama King, y demás, pues como que vale un güebo y la mitad del otro. Y coches oficiales, y buenos restaurantes, y policía, y escoltas de paisano, y hospitales a su disposición, y helicópteros, etc…
Y digo yo, los feligreses menos pudientes van a estar amontonados como ganado en los pabellones deportivos, y comiendo bocadillos, ¿no les vale a los obispos and company, con un hotelito de cincuenta euros la noche?
Ya se, la Iglesia se preocupa por los pobres, se desvive por ellos, todos esos actos son por esos pobres desgraciados que si pillan un hervido de moscas se dan con un canto en los dientes: con el precio de una noche de suite de hotel se compran varios cientos de unidades de vacuna para la polio o el sarampión, por ejemplo.
¿Y ha a quien le importa una vacuna para un pobre, pudiendo hacer turismo de gratis y alojarse entre tanto a cuerpo de rey?
Un Saludo desde Murcia

La gente me señala
me apuntan con el dedo
susurra a mis espaldas
y a mí me importa un bledo

Guillermo dijo
¡Que disfrutes del espectáculo!
El teatro del mundo tiene de vez en cuando este tipo de actores tan emperifollados y enjoyados que si cayeran a un estanque el peso de las joyas les impedirían salir a flote.
¡Qué debil es la carne (sobre todo la propia, la ajena aguanta todo)!
Salud
21 Junio 2006 | 10:30 PM