Un percance con el coche que casi no lo cuento…
Esta mañana he ido a comparar el pan, hasta hay todo bien. Al salir de la panadería, me he dirigido al coche. Entro. Pongo la llave. Hago unas cosas varias. Piso el embrague, pongo primera, piso el acelerador… y no anda. Repito la operación. ¡¡¡No anda!!! Pongo marcha atrás, no se porque, piso el acelerador no anda.
Me alarmo. ¡¡¡¡¡Esto no puede ser, se me ha roto el coche!!!!
Tranquilidad. Tomemos el asunto con calma.
Saco la llave. Me bajo del vehículo. Respiro hondo… y vuelvo a empezar.
De nuevo en el asiento. Pongo la llave. Piso el embrague. Pongo primera. Piso el acelerador… y no anda.
Nervios… ¡Templaos!!
Echo mano a la guantera. Saco la documentación del seguro. Busco el número de asistencia en carretera. El móvil en la otra mano. Me dispongo a marcarlo. Cuando… Justo antes de dar al botón de llamada, me viene a la mente un breve interrogante.
¡¡¡¡Joder!!!! …no se puede ir a una panadería en ayunas con los aromas y efluvios de tantos y tan variados dulces en sus mostradores!!
¿He girado la llave???????
Compruebo.
¡¡¡¡¡¡Tierra trágame!!!! El coche no estaba roto, es que no había girado la llave del contacto.
No la emprendí a cabezazos con el volante porque el claxon esa en él, que si no…
Y vamos, si llego a llamar a los asistencia en carretera, es que ya no lo cuento, me dejo la venas largas y me ahorco con ellas…
Un Saludo desde Murcia La Seca y Sedienta

La gente me señala
me apuntan con el dedo
susurra a mis espaldas
y a mí me importa un bledo