Follando sobre unos corchos…
Es inaudito hasta donde llega el gamberrismo de alguna gente impresentable, a los que de pillarlos había que ponerlos a realizar trabajos forzados por mucho que lo prohíba la Constitución.
Hoy he estado de visita en una obra, y me he encontrado con que los operarios estaban reconstruyendo parte de lo ya construido, unas paredes dobles, pues la noche anterior, unos/as gamberros/as estuvieron rompiendo esas paredes para sacar de entre las dos, las planchas de polietileno expandido que se emplean como aislante. Polietileno que emplearon en para usarlo como colchoneta durante un rato de fornicación.
La pregunta es: ¿Qué les habían hecho esas paredes? ¿Por qué no fueron a otro sitio, o se llevaron una práctica y humilde manta?
No, hoy estaba la gente muy indignada con este hecho, y me han indignando a mi también.
¿Quieren practicar sexo? Pues que lo hagan hasta que les salgan callos en salva sea la parte, pero porque eso de ir destruyendo cosas ajenas. ¿Tan impetuoso era el arrebato?
Si el dueño los hubiera pillado y les hubiera dado una samanta de palos a los tipos, y se hubiera desahogado con las tipas, seria un delito y tendría muchos problemas, ahora haber perdido material y trabajo, para volver a emplear material y trabajo, porque unos tipos consideraron que eso le venia bien romperlo, tan solo es una gamberrada…
Porque no se sabe quienes han sido, obviamente, pero de saberlo se les debería condenar a trabajos forzados, a que reconstruyeran lo roto, y además que levantaran diez veces los metros de pared que tiraron, para que se enteren de cuanto vale y lo que cuesta el trabajo ajeno.
Y luego sale gente protestando por la inseguridad y demás, que dicen que traen los inmigrantes, como si no hubiera cafres de autóctonos, y casi con denominación de origen. Y posiblemente, si se pudiera escarbar, se vería que son nenes de papa de la zona, pues ¿quién en un día de semana no tiene que trabajar al día siguiente, y se puede dedicar a hacer el gamberro a altas horas de las madrugada?
Pues lo dicho, ale…
Un Saludo desde Murcia La Seca y Sedienta

La gente me señala
me apuntan con el dedo
susurra a mis espaldas
y a mí me importa un bledo
operadoor dijo
¡Asombrado! Esto no me indigna, si acaso, me alegra. Y no por el hecho del daño, sino por la inovación
25 Agosto 2006 | 04:09 PM