Juan II de Castilla y la batalla de La Higueruela
Juan II de Castilla nació en Toro, es hijo de Enrique III y Catalina de Lancaster. Su madre y su tío Fernando, futuro rey de Aragón asume la Regencia, hasta su mayoría de edad. Durante este período se reanudan las hostilidades con el reino nazarí de Granada. La doble regencia supuso una fuente permanente de conflictos que obligaría a dividir el reino en dos circunscripciones. Fernando consolida su figura con la toma de Antequera en 1410, hecho este que le va a resultar transcendente para su nombramiento como rey de Aragón. Durante la toma de Antequera las tropas cristianas se hicieron con un suculento botín. El rey Fernando dejó muestras de su poder en Castilla hasta que su sobrino Juan II alcanzó la mayoría de edad.
Juan II de Castilla inicia sus ataques contra los granadinos el 11 de Marzo de 1431 y sale de Palencia hacia Medina del Campo. En Villa-Real tiene conocimiento de la muerte del Rey Chiquito, mandado ejecutar por Muhammad IX el Zurdo. En estos días, en que el rey Juan II se encuentra en Ciudad Real, concretamente el día 24 de Abril se tiene constancia de un seísmo de importante magnitud en la zona. A los pocos días el Condestable Don Álvaro de Luna, entra en Granada por Alcalá la Real, atacando a los musulmanes y continuando su campaña por tierras de Granada y Málaga. Los enfrentamientos por el control de Granada entre Muhammad IX y sus oponentes favorecían a los cristianos. Juan II de Castilla, mientras que Muhammad IX se reunía con los Alcaides de los distintos distritos para defender Granada, negociaban con el príncipe Yusuf Ibn al Mawl. Los conspiradores al frente de Ridwan Bannigas marcharon a la corte castellana de Córdoba donde se encontraba Juan II para ofrecerle ayuda cuando marchara a atacar Granada.
Una vez preparada la campaña militar el 28 de Junio de 1431 el rey entra en Granada obteniendo un suculento botín y destruyendo alquerías y cortijadas hasta llegar a la vega de Granada donde combate la torre de Pinos Puente y donde Ridwan Bannigas y los demás conspiradores le esperaban para pasarse a sus filas, por lo que los castellanos no encontraron resistencia en sus avances y así el 29 de Junio comienzan las primeras luchas contra los musulmanos. Al comienzo de estas escaramuzas militares el conspirador infante musulmán Yusuf y Bannigas se quedaron en el campamento que Juan II de Castilla había instalado en el Pago de Marichuchit, cerca de Elvira con su correspondiente empalizada entre Atarfe y Pinos Puente.
Tras varias escaramuzas tanteos y reconocimiento del terreno, el 1 de Julio de 1431 se desencadena la BATALLA DE LA HIGUERUELA en la que los granadinos perdieron gran parte de sus ejércitos y que causó numerosas bajas. El nombre de la batalla hace mención al centro donde se desarrolló la batalla en el que al parecer existía una pequeña higuera que se regaba con un nacimiento natural de agua. La batalla duró hasta bien entrada la noche como se desprende de algunos cronistas y se saldó con la victoria de Juan II de Castilla que habían conseguido concentrar a los árabes en una zona fácil de atacar. Aunque apenas se habla de las bajas cristianas también serían numerosas por la buena instrucción de la que los árabes dotaban a su caballería.
La victoria castellana hace reconocer a Yusuf IV como nuevo sultán de Granada, convirtiéndose en un nuevo vasallo de Juan II. A Yusuf IV no le fue difícil hacerse con el control total, ya que derrotó a un pequeño ejército que apoyaba a Muhammad IX, que tuvo que marcharse y refugiarse en Málaga. El trono de Yusuf IV le costó tener que entregar a sus aliados castellanos Jimena, Huéscar, Benamaurel, Benzalema, Huelma, Galera y los dos Vélez. El norte provincial volvía a desgajarse del reino. Además aquellas pérdidas sólo sirvieron para respaldar un gobierno de pocos meses en los que la economía tampoco logró recuperarse.
Un Saludo desde Murcia, Futuro Manantial Hispánico de Agua Desalada

La gente me señala
me apuntan con el dedo
susurra a mis espaldas
y a mí me importa un bledo