30 años de la tragedia de Los Rodeos
La colisión de dos Boeing 747 en la pista del aeropuerto de Los Rodeos, en Tenerife, dejó 583 muertos
Hoy se cumplen 30 años de la mayor tragedia de la aviación civil. El 27 de marzo de 1977 el aeropuerto tinerfeño de Los Rodeos fue testigo de la colisión entre dos Boeing 747, uno de la aerolínea KLM, y otro de la Pam Am. La tragedia dejó 583 muertos.
Aquel fatídico día una bomba hizo explosión en el edificio terminal del Aeropuerto de Las Palmas (Islas Canarias), donde se dirigían los dos aviones, siendo evacuada por tal motivo la terminal de pasajeros. Como había habido amenaza de explosión de una segunda bomba, gran parte del tráfico que llegaba al aeropuerto de Las Palmas fue desviado al de Los Rodeos, en la Isla de Tenerife. Por tal motivo, la zona de estacionamiento de este Aeropuerto estaba saturada de aviones.
Tras la reapertura del aeropuerto de Las Palmas, los dos aviones se dispusieron a despegar. El boeing de la KLM despegó cuando todavía se encontaba en la pista de aterrizaje el avión de la Pam Am. La escasa visibilidad, debido a la niebla, facilitó la catástrofe.
El informe que elaboró el ministerio de Fomento llegó a la conclusión de que el comandante del KLM decidió despegar sin la autorización de la torre de control, no obedeció el "standby for take-off..." de la torre, no abortó el despegue al oir que el PANAM que todavía estaba en la pista y a la pregunta del ingeniero de vuelo sobre si el PANAM había abandonado ya la pista, contestó con una afirmación rotunda.
Con motivo del aniversario se va a erigir en la Mesa Mota, en la La Laguna, un monumento con el que se rendirá homenaje a los fallecidos.
La figura, creada por el ya fallecido holandés Rudi van de Wint, representa una escalera de caracol de 18,25 metros, con la que se pretende simular la elevación del recuerdo a la figura de las víctimas hacia el cielo.
Publicado por La Verdad de Murcia, el 27 de marzo de 2007
Un Saludo desde Murcia, Futuro Manantial Hispánico de Agua Desalada

La gente me señala
me apuntan con el dedo
susurra a mis espaldas
y a mí me importa un bledo