La Rioja: una entelequia
Antiguamente, ya en tiempos muy lejanos, La Rioja era la provincia de Logroño y se integraba dentro de la región de Castilla La Vieja. Ahora es La Rioja, y cuando uno esta en ella, se pregunta ¿Y esto que es, donde estoy? Ya que se mezcla La Rioja, que es una comarca, Álava, Navarra, según donde Zaragoza, y también Burgos.
Cuando se “diseñó” la C. A. de La Rioja, no se modificaron los límites de la provincia de Logroño, en lugar de modificar los limites de Navarra y de Álava y crear una Rioja completa y no segmentada por varios territorios.
A lo que hay que añadir una pregunta ¿Existen los riojanos? ¿Existe lo riojano, o sólo es una Denominación de Origen para el vino?
Esto es así porque la influencia, infiltración, de lo vasco es tan grande que en las zonas de Ezcaray, en Briones, en Najera, uno no sabe donde esta, si en San Sebastián o Basauri. En las zonas que son estrictamente Rioja, es difícil saber lo que es riojano, si tiene menos de cincuenta años.
Al final la conclusión que se saca de La Rioja es que, dado el poco nivel económico del territorio, pese a las grandes explotaciones vinícolas que sólo rentabilizan unos pocos, y al mayor poder adquisitivo de sus vecinos del norte, La Rioja ha quedado reducida a una especie de Parque Temático en el que es posible encontrar una concentración de “lo vasco” en muy poco espacio. Es como si Guipúzcoa, Álava y Vizcaya estuvieran concentradas entre Ezcaray, Haro, Briones y Najera, más Logroño. Mientras que el resto es algo indefinido, pues no hay tantos restaurantes ni viñedos y verde que muevan al colonialismo vasco a expandirse por allí.
Un Saludo desde Murcia, Futuro Manantial Hispánico de Agua Desalada

La gente me señala
me apuntan con el dedo
susurra a mis espaldas
y a mí me importa un bledo