Isfahán, la ciudad que se busco un rio para poder tener sus puentes
Hoy veía un documental sobre Irán, y como siempre ha terminado en Isfahán, La Perla del Desierto. La Mitad del Mundo. Lugar obligado para concluir, como broche final, cualquier información no política sobre Irán.
Las dobles cúpulas de azulejos de las mezquitas, las plazas inmensas, os palacios, como el de las mil columnas, ya en desuso de su utilidad primitiva convertidos en edificios históricos para el poco turismo que llega y el disfrute de los lugareños, los jardines tanto interiores como exteriores en los que se inspiraron, entre otros, los de la Alhambra, las alfombras… y los puentes hechos con ladrillo de arcilla cocida, variados, grandes, imponentes, bellos… que durante siglos han hecho que Isfahán sea la ciudad que quiso existir para poder tener sus puentes. Y que es Patrimonio de la Humanidad.
Muchos mitos, muchos típicos, muchos aberraciones, se destruyen cuando se ve en estos documentales, lejos de interés y la manipulación política, que dejan ver el día a día de las gentes de un lugar, y que les develan alejados de las imagen del talibán o de integristas saudí. Una cultura y una civilización persa, aunque de religión musulmana, diferente de la cultura de península arábiga, diferente del magreb, diferente del islamismo phastún… una encrucijada entre los rusos que saltaron el Caspio, los hindúes que fueron más allá del Indo, y los griegos que se atrevieron a cruzar Asia Menor.
Aunque como es natural todo eso no tiene sentido, y cuando la maquinaria de Joseph Goebbels, el ideólogo de propaganda nazi, se pone en marcha en manos del gobierno de Estados Unidos, y la mentira se propaga a los cuatro vientos de forma incesante para pretender que la falsedad se vuelva verdad, y que lo que no hay se diga que está, y ejemplo son las armas de destrucción masiva de Irak, entonces todo dará igual, y los puentes de Isfahán, aún siendo Patrimonio de la Humanidad, serán víctimas de las bombas en el primer día de ataques, pues antes que Patrimonio catalogado por la UNESCO son infraestructuras a destruir en toda guerra.
¿Cuándo la guerra? Falta poco. Cuando el petróleo este entre los 100 y los 120 dólares por barril, pues se dirá que nuestra económica está ante una grave crisis por ese elevado precio del barril, que a su vez está financiando los programas militares iraníes, y en consecuencia si se ataca a Irán se quitará una amenaza para la estabilidad mundial, y el precio del petróleo bajará, y la economía no entrará en recesión. Pero justo a partir de ese precio 120 dólares el barril, y lo que subirá con una guerra en esa zona, tal vez entre los 180 y los 200 dólares en los momentos álgidos, hará, para quienes la financiaran, que ese incremento pague el coste de hacerla, de llevar soldados y equipo, y por puesto de pagar a sus madres un cheque de indemnización junto con una bandera muy bien doblada por los servicios prestados a su patria, en pos de los intereses de unos pocos que se creen con derecho a decidir sobre la muerte y la vida de quienes les rodean.
La cuenta atrás para el fin de los puentes de Isfahán ya ha comenzado, y sólo quien tiene el reloj sabe cuando llegará al cero.
Un Saludo desde Murcia, Futuro Manantial Hispánico de Agua Desalada

La gente me señala
me apuntan con el dedo
susurra a mis espaldas
y a mí me importa un bledo

dMed-bagamontse dijo
Muy interesante el post. Te ha faltado poner fotos de Isfahán.
29 Octubre 2007 | 07:07 PM