Argentina y su Pasión por las Dinastías
Debe ser que como se consideran a si mismos como “los europeos del sur”, no se resisten a no tener esa figura cada vez más en declive en Europa, la Monarquía, pues es el elemento glamuroso que le falta a la Argentina para poderse considerar Europa, un rey, un trono.
En su breve pero intensa historia han tenido cantidad de intentos de establecer una dinastía, o algo que se le pareciera, con Perón y sus señoras, que se turnaban en el cargo con él, aunque no fueran elegidas democráticamente, con las distintas dictaduras que resultaron intentos fallidos de ese intento de pasar el poder de forma casi hereditaria por designación directa del gobernante saliente, y ahora en estas elecciones, el actual señor presidente, ya en funciones, no tendrá que abandonar el palacio presidencial pues su señora es quien toma el mando del país. Un nuevo intento de dinastía.
Hay quien dice que es un intento de parecerse al Hillary Clinton, hay quien dice que lo que ha hecho ha sido conseguir lo que no puedo Eva Perón, también se dice que es la culminación a una carrera política que comenzó hace ya muchos años, pues estaba en ella ya tiempo, era senadora, y también que es una estrategia conjunta preparada con su marido para que este continúe gobernando en la sombra.
En cualquier caso yo lo que veo es que Argentina tiene gana de rey, le pasa como a los estadounidenses, que también, desde que se pelearon que con su rey ingles, están con la espinita clavada, y creen que para ser un pais completo, más allá de la estampa típica de los cowboys, necesitan el glamour de un rey, que en ocasiones han intentado ver en los Kennedy. Y Argentina busca a su rey, el que sin ser coronado, tenga una continuidad legitima en el poder el suficiente tiempo como para constituir una especie de dinastía, que les pueda tapar ese huequecito de pretender continuar siendo europeos aunque ya no lo sean.
Un Saludo desde Murcia, Futuro Manantial Hispánico de Agua Desalada

La gente me señala
me apuntan con el dedo
susurra a mis espaldas
y a mí me importa un bledo