Habemus Applem. Por fin he dejado el “Lado Oscuro”. ¡Larga vida al MacBook Pro!
En los últimos años, tal vez veinte o más, he estado en el
“Lado Oscuro”, o lo que es lo mismo, Microsoft con su MS-DOS primero y los
Windows después, aunque ya llevaba tiempo con la idea de pasarme a Mac, y por
fin he dado el paso. Y que genial.
Años de ignorancia, de sombras, de pantallas azules, de
lentitud, de esperas, de cuelgues, de procesos complicados, de cosas absurdas…
hasta que saque el Mac de la caja, y, lo encendí. Jo. En menos de lo que se persigna
un cura loco, ya estaba en marcha,
y no como Win que tarda, tarda y tarda, incluso nuevo. Y si es el Vista
ya ni te cuento de lo que son las diferencias.
Y ese principalmente ha sido la causa definitiva de este
cambio. Frente a los supermegacambios hipermodernos de Vista, sólo hay usar un
minuto el Leopard para que el primero tenga su hueco en el camino hacia el
contenedor más proximo.
¿Cómo explicarlo? Simplemente todo. Hay que usarlo. Los
detalles de la maquina en si, la sencillez del sistema operativo, lo cómodo de
los programas, la rapidez de funcionamiento… bueno, para cosas puntuales, que
sean imprescindibles, hasta se puede poner Windows a correr en una ventanita,
para momentáneamente volver al “Lado Oscuro”, durante un instante, y después
vuelta a lo bueno, que no hay porque estar sufriendo de forma innecesaria.
Bueno, pues lo dicho, que vete a una tienda donde te dejen
usarlo sin problema, o donde te guíen en su funcionamiento, y más pronto que
tarde lo tendrás puesto sobre tu mesa. Genial.
Mi primer de día al Otro Lado, seguiré contando.
Un Saludo desde Murcia, Futuro Manantial Hispánico de Agua
Desalada


La gente me señala
me apuntan con el dedo
susurra a mis espaldas
y a mí me importa un bledo
jotatrujillo dijo
Me alegra que empieces el año con la alegría de un nuevo método de comunicación mas veloz y eficiente. Desgraciadamente y a pesar de las ventajas que expones, yo tendré que seguir con el de ahora, que bastante trabajo me ha costado dominar. Me temo que no me queda tiempo para meterme en otros berengenales.
A pesar de leerte con asiduidad, al igual que tú, no suelo comentar tus escritos, pero esta vez lo hago para desearte un nuevo año lleno de venturas.
Te segiré considerando ese amigo, que por su patina de antigüedad, preparación y conocimientos, merece la pena tener, aunque no siempre se esté de acuerdo con él.
Te deseo un año nuevo pleno de agua cristalina, cosechas ubérrimas y logros personales.
30 Diciembre 2007 | 07:26 PM