Puñalada trapera a Gallardón. El PP en la autopista hacia la extrema derecha
Mala cara tenía ayer Gallardón en el acto de su partido, la de Esperanza no la pudimos ver, y lamentablemente, por lo que hemos sabido hoy, no mordió la lengua, pues en una situación así… bueno habría corrido riesgos su salud.
Pero bueno, la cuestión Esperanza me interesa menos, tiene menos transcendencia, no así la de Gallardón, el Gran Traicionado. Este tenía puestas muchas esperanzas en estar en estas listas, pues como todos en su partido, saben que Rajoy va a perder las elecciones, salvo cataclismo monumental. Por lo que precisaba estar en el parlamento para postularse como jefe del PP y también de la oposición tras la dimisión del actual.
En su partido también lo saben, y también saben que ante un congreso extraordinario, con un Gallardón en el parlamento, los restos de La Vieja Guardia Aznarista tendría poco que hacer para copar algún puesto relevante en una hipotética renovación de caras del partido.
Con lo que la mejor opción para la maquinaria del partido, para la oligarquía apoltronada en sus puestos, es que Gallardón no este, y como si de nuevo Cesar se tratara, le han asesado una severa puñalada, incruenta, insangrienta, pero casi con total seguridad le apea de la vida política nacional y de sus aspiraciones en este ámbito más profundas y claramente manifestadas a corto y medio plazo.
Es una cuestión de supervivencia, perder sin Gallardón permite continuar en el entorno del poder del partido a La Vieja Guardia, con lo que ello significa; perder con Gallardón en el parlamento, llevaría, muy posiblemente, a una renovación del partido que mandaría a buena parte de ellos a su casa; a otros a presidencias honoríficas en diversos tipos de instituciones; al parlamento europeo a otros, tumba de dinosaurios, retiro dorado; a los más espabilados a alguna empresa privada.
Lo que está claro es que la presidencia de Rajoy en el PP es efímera, tan solo un difuminado espejismo, y que Aznar, con rostro de mujer, volverá a dirigir este partido.
Un Saludo desde Murcia, Futuro Manantial Hispánico de Agua Desalada


La gente me señala
me apuntan con el dedo
susurra a mis espaldas
y a mí me importa un bledo
Yo dijo
Cero traición, cero puñalada trapera. No tenéis ni puta idea. Todo va bien. Jose Mari, vuelve... por favor, vuelve.
16 Enero 2008 | 06:14 PM