Capitalismo con los beneficios. Comunismo con las pérdidas. Pero si es usted una pyme con tres empleados… jódase, solo es para bancos
Los señores banqueros han esfumado su dinero, y el de las empresas, y el de los ahorradores, según parece, aunque nos dicen que yo, y todo está a salvo. Pero la verdad es que la situación apunta, a que a nivel mundial, bueno en EEUU y Europa principalmente, se va a proceder a nacionalizar los bancos, y con ello a que todos los contribuyentes nos hagamos cargo de sus pérdidas.
Ahora es una obligación, ya sin remedio, si queremos que quede algo de la economía mundial, pero cuando obtenían suculentos beneficios, cifras de miles de millones de euros, nunca se les ocurrió repartir entre los demás, entre sus ahorradores, o crear organismos de reparto entre los más necesitados, o invertir en el desarrollo de los países del Tercer Mundo. No. Era todo para ellos.
Ahora vienen las “madres mías” y las “vacas flacas”, y todo son aspavientos y apesadumbres con los malos augurios que se nos vienen encima, si no se les ayuda y rescata. Pero ¿el dinero dónde está, que han hecho con él?
Esto no puede quedar así. Los bancos van a tener que ser nacionalizados o intervenidos, y sus dirigentes deben ir a la cárcel durante una larga temporada, y quedar inhabilitados de por vida para cualquier todo de actividad con contenido económico que vaya más allá de gestionar la calderilla para pagar el periódico o un café.
Es más, los bancos, y demás empresas con una gestión nefasta, deberían quebrar, dejarles en caída libre hasta que tocaran fondo. El Estado debe hacerse cargo de los depósitos de los clientes de esos bancos, pues esas entidades operan porque hay un Estado que se lo permite, pero de ahí a “salvar” al banco de turno, va un abismo.
Si se tratara de una pyme cualquiera, con nombres y apellidos de sus dueños y sus empleados, que se viera en dificultades, el Estado no acudiría en su ayuda para ver cómo puede reflotarse la empresa y que continúe su actividad económica. No. Lo que haría el Estado seria esgrimir sus derechos preferentes a la hora de cobrar las deudas o sancionas que la empresa en quiebra tuviera con la Administración Tributaria o la Seguridad Social, y ya de los restos, que los demás acreedores escarben a ver si pueden rapiñar algo. Pero jamás se le ocurriría al Estado inyectar dinero para “salvar” a esa empresa, lo que más que haría sería aprobar el ERE para que la extinción de los contratos fuera más barata.
Pero amigo mío, con los bancos hemos topado, y ellos dicen que tienen la sartén por el mango, y o se les hace lo que piden, o amenazan con que todo se vaya al garete. Pues hay que aceptarles el órdago y ver quien si va por ahí, si ellos o nosotros, a fin de cuentas nadie es imprescindible y ellos no son una excepción, el Mundo seguirá, monótona y rutinariamente, dando vueltas en torno al sol, pero con unos cuantos chantajistas y estafadores menos.
Un Saludo desde Murcia. Futuro Manantial Hispánico de Agua Desalada

La gente me señala
me apuntan con el dedo
susurra a mis espaldas
y a mí me importa un bledo