El comedor está cerrado. Un euro no son cien pesetas
Hace unos días me comentaban que en un restaurante de carretera el comedor, en otros tiempos con colas, estaba cerrado, pero claro, el menú, nada de carta, salía por once euros y era baratísimo, según el dueño.
Hace un tiempo, no mucho, comer de menú en un restaurante de carretera o de polígono industrial podía salir por entre ochocientas y novecientas pesetas, pero un buen día vino el euro y el menú cambio de ochocientas pesetas a ocho euros, vamos lo mismito.
Hoy un menú está donde estábamos, entre diez y doce euros, y claro, para comer un día puntual que sales de viaje pues no es excesivo, pero para comer todos los días es carísimo, y camioneros, comerciales y trabajadores varios, se pasan o vuelven al bocadillo, fiambrera y 'taperguare'. Pues lo que eran mil pesetas por día, por veinte días, se ha convertido en doce euros por veinte días laborables, o lo que es lo mismo, el doble, cuarenta mil pesetas. A lo que hay que sumar el coche y gastos diversos.
Pero claro, nadie quiere bajarse del burro, y los precios altos aunque el comedor este cerrado. Y digo yo, ¿no sería mejor ganar algo menos pero ganar, que estar cerrado?
Por ejemplo, si de un menú con precios "modernos" quedan como beneficio cinco euros, y el comedor está cerrado, no será mejor volver a los precios razonables “antiguos” y tener un beneficio de un euro y medio por menú teniendo el comedor lleno. Ningún menú a doce es nada, cien menús a novecientas, con un beneficio de uno y medio, son ciento cincuenta.
Parece que ahora en cuanto pones delante de un plato estás sentado en un refutado restaurante de un renombrado restaurador, para tener una experiencia gastronómico-sensorial. Una cosa es ir a un restaurante a tener "una experiencia" y otra muy distinta comer todos los días para seguir viviendo y trabajando, pero parece que no se enteran... Y así les va a con los comedores de los restaurantes de polígono cerrados y sus clientes habituales en el banco de un jardín con un bocadillo, o una fiambrera, y una lata de cerveza o refresco. Pero haya cada cual con su negocio…
Un Saludo desde Murcia, Futuro Manantial Hispánico de Agua Desalada




La gente me señala
me apuntan con el dedo
susurra a mis espaldas
y a mí me importa un bledo
isabel61 dijo
¡Bufff! es que el euro nos hizo bien la puñeta y lo peor es que aún seguimos calculando en pesetas o qué barato que sólo son tres euros...nada, que ésto nos supone una pasta y un menú a 12 euros no hay quien se lo coma. La empresa Albal se está haciendo de oro a costa de los curritos que se llevan el bocata al trabajo como antes
3 Noviembre 2008 | 11:42 PM