…y continúan las revoluciones de colores. A Irán llega la Verde.
Tras unas elecciones que no son del gusto de Occidente se repite el esquema:
Dos candidatos, uno el oficial y otro al alternativo.
En los medios de comunicación occidentales, que Irán ve mucha gente por parabólica, el candidato alternativo siempre aparece en multitudinarios y fervorosos actos públicos, mientas que el candidato oficial siempre es presentado en solitario, sin gente a su alrededor.
El candidato oficial es identificado con la maquinaria del Estado.
El candidato alternativo se desvincula del Estado, y crea un emblema propio, un color.
Se celebran las elecciones, y gana el candidato oficial.
Entonces el candidato alternativo, muy demócrata él, no reconoce los resultados.
Los seguidores del candidato alternativo salen a la calle y comienzan los disturbios.
Como es natural, todo es espontaneo, pero no falta financiación, ni organización.
La Comunidad Intencional, primero dice que las elecciones han sido limpias, pero conforme la Comunidad Internacional ve que las protestas son sostenidas y van ganando consistencia, entonces Occidente pone en tela de juicio las elecciones y su resultado, insinuando que ha habido fraude.
Ya como se resuelva depende de cómo reaccione el gobierno electo.
Este mismo esquema se ha aplicado con anterioridad en:
Revolución de las rosas contra Eduard Shevardnadze en Georgia el 2003, gobierno pro Rusia.
Revolución Naranja en Ucrania el año 2004, contra un gobierno pro Rusia.
Revolución de los tulipanes en Kirguistán el año 2005, contra un gobierno pro Rusia.
Revolución del cedro en Líbano en el año 2005, contra un gobierno prosirio, Siria es pro Rusia, y no pro Occidental.
Han fracasado
Revolución Blanca, en Bielorrusia, ahora Occidente considera a este país no independiente, sino una “provincia” de Rusia.
Uzbekistán en 2005, la revolución no llegó a tener nombre, pero dio lugar a la expulsión de las fuerzas de EEUU y de la OTAN de su territorio.
Otras “revoluciones” en las urnas y sin colores, no prooccidentales que son consideradas como dictaduras por el democrático occidente:
Venezuela, donde Chávez gana elecciones con mayoría absoluta y sin traba por parte de los observadores internacionales.
Ecuador, donde lo mismo ocurre con Correa.
En Bolivia, donde Evo Morales gana elecciones y nacionaliza los recursos explotados por multinacionales.
Nicaragua, donde tras unos años de guerrillas, luego otros de miseria prooccidental, ganan las elecciones los Sandinistas.
Perú, donde con casi total seguridad el actual presidente es consecuencia de un fraude electoral, pero era el candidato de Occidente, frente al alternativo que era apoyado por Venezuela, Bolivia y Ecuador.
También la duda se cierne sobre la últimas elecciones en México, donde contra todo pronóstico gobierna el candidato prooccidental.
Es curioso con funcionan las “Revoluciones de Colores” según la tendencia los candidatos… en conclusión, la democracia es voluble, interpretable y matizable, cuando están en juego cuestiones estratégicas para Occidente.
¿Qué pasará en Irán?
Un Saludo desde Murcia, Futuro Manantial Hispánico de Agua Desalada



La gente me señala
me apuntan con el dedo
susurra a mis espaldas
y a mí me importa un bledo

minarca dijo
Y ser votado, justifica matar a manifestantes que no estan de acuerdo contigo señor irocniman, la ultima vez que lei algo ya iban 7 y algunso de los han nombrado como chavez.. tambien morian manifestantes adversos .
Yo mismo reconozco que algunas manifestaciones solo se hacen para desgastar gobiernos e incluso algunas las llamaria pateticas, pero eso no justifica, las muertes de manifestantes por mucho que sean votados los gobiernos.
Ser votado no te da derecho a faltar al respeto a los derechos humanos.. y espero que en esto estemos de acuerdo.
16 Junio 2009 | 05:15 PM