De cómo la Isla de León pasó a llamarse San Fernando
Corría el año 1810 y las tropas de Napoleón se paseaban por España, con la familia real española de vacaciones en Bayona, cuando solo quedan fuera del dominio francés Cádiz y la Isla de León, por su condición, de ambas, de islas.
En esta última se reunieron inicialmente lo que luego serían las Cortes de Cádiz, que proclamaron su apoyo al Fernando VII, y también propusieron la primera Constitución, que finalmente fue aprobada por Las Cortes.
Pasada la Guerra del Francés el rey Fernando, numerado el séptimo, decidió que como gracia y agradecimiento mostrado por la ciudad, le cambiaba el nombre y pasaba desde entonces a llamarse San Fernando.
Poco más tarde, cuando los ánimos estuvieron más calmados, y el rey vio que eso de la Constitución, y la pseudodemocracia que implicaba, no le convencían en exceso y poco más o menos les corto el cuello a todos los implicados y defensores que pudo del “nuevo régimen”.
Por cierto, este es año de celebraciones en San Fernando y Cádiz, por el bicentenario de las Cortes y su Constitución.
Un Saludo desde Murcia, Futuro Manantial Hispánico de Agua Desalada

La gente me señala
me apuntan con el dedo
susurra a mis espaldas
y a mí me importa un bledo