Los Conjurados de Cádiz, Fernando VII y los fallidos Estados Unidos de España
Cuando se van cumpliendo los doscientos años de las independencias americanas de España, las celebraciones y los homenajes se suceden en los distintos países de América, y en España, hay que recordar que aquellas emancipaciones no pretendían ser tales, en su origen, pero que fue a lo que condujo la errónea policita liberticida emprendida por el inepto Fernando VII y sus seguidores.
Entre la finalización del siglo XVIII y el inicio del XIX el mundo andaba convulso, la Revolución Francesa, la independencia de Estados Unidos de Norteamérica, la guerras napoleónicas… y España como potencia en decadencia estaba en pleno centro del huracán, siendo objeto de los vaivenes por las disputas de Francia, Inglaterra y EEUU para el reparto de sus territorios de ultramar e incluso peninsulares.
Por aquellos años, buena parte de quienes serían considerados los libertadores de América, eran españoles, estaban de viaje por España o vivían de hecho en ella, hasta el punto de que algunos, durante la guerra contra Napoleón, además de combatir al francés, formaron parte de las Juntas de Cádiz y la Isla de León, donde se fraguó el germen de una España que nunca existió.
Tanto en las ya mencionadas invictas Isla de León y Cádiz, como el resto de los territorios que conformaban España, hay que tener en cuenta que todo era un único país, ya estuviera en América, Asia, Oceanía, África o Europa, no eran colonias como siempre se dice, eran el Estado y por lo tanto inseparables e indivisibles, provincias. En todos los territorios españoles se formaron Juntas de Gobierno para conservar la soberanía hasta el regreso al trono de Fernando VII, a quien le entregarían el poder cuando esto sucediera.
Los vientos que salían de Cádiz propugnaban una nueva España, con Fernando VII como rey, pero nueva, sin el oscurantismo del pasado, sin absolutismo por parte del rey; una España liberal, donde el poder estuviera compartido con “el pueblo”, nótese con los aristócratas y la burguesía, pues ningún libertador era un pobre desgraciado muerto de hambre todos eran gente de dinero y con negocios.
Los liberales, tanto en la España peninsular como en la España de ultramar, habían creído en la España que parecía surgir de Cádiz. Desde América se propuso aceptar a Fernando VII como rey, jurarle lealtad, y asumir unas cotas de poder autonómico propias, cedidas por el rey, con lo que las distintas regiones pasaban a ser algo así, más rústico, como las actuales Comunidades Autónomas, de forma que contribuían económica, social y políticamente para que internacionalmente se mantuviera un Estado único, que era España, pero internamente esos territorios se administrarían de forma autónoma, sin tutela del poder central en Madrid.
Evidentemente, estos planteamientos no fueron aceptados por el rey y los realistas, siendo perseguidos y eliminados los liberales tanto en la península como en ultramar, pero como no podía ser menos, si la población se dividía entre esos dos bandos, en Europa la situación sería más o menos controlable por los reaccionarios, pero en América se volvió complicada, se complicó más de lo que el inepto, necio y cateto Fernando VII fue capaz de imaginar, y lo que era una petición de autonomía, que podía haber dado lugar a la creación de los Estados Unidos Hispanoamericanos, quedó en la desintegración del país, América quedó huérfana y se sumió en más de cien años de injerencias de Inglaterra, Francia y EEUU, pues éstas comenzaron desde el mismo momento en que se sospechó que las independencias podían tener éxito, con la aplicación del Plan Maitland, llevando a que lo qué podría haber sido un solo país, incluso independiente, el más grande y potente del mundo, sean dieciocho, incluyendo a Puerto Rico, divididos y cada dos por tres enfrentados.
Quienes fueron los libertadores de América, en un principio tan solo querían crear un Estado moderno con Comunidades Autónomas a ambos lados del Atlántico, pero que se podía esperar de aquellas “fuerzas realistas”, que hoy siguen tan vivas como entonces, ya que ahora bajo el disfraz fascista han llevado al procesamiento del juez Baltasar Garzón.
Esas fuerzas reaccionarias que con una u otra cara, son siempre los mismos, destruyeron el Espíritu de Cádiz, destruyeron la presencia política de España en América, destruyeron las libertades y los aires renovadores de la II Republica Española, están continuamente intentando destruir el actual Estado Autonómico con sus continuos ataques a Cataluña, Euskadi, Galicia, y todo lo que se salga de su estándar centralista, retrogrado, reaccionario y represivo, han eliminado a Garzón, como ya se comentó, y hoy mismo atacan los intereses de España desde el Financial Times de boca del gobernante más pésimo, lamentable y nefasto que España ha tenido desde Fernando VII y el traidor y genocida Francisco Franco.
Un Saludo desde Murcia, Futuro Manantial Hispánico de Agua Desalada

La gente me señala
me apuntan con el dedo
susurra a mis espaldas
y a mí me importa un bledo
Diseñador Web Cádiz dijo
Muy buen blog, muy buena información
11 Enero 2012 | 09:08 PM