Ya todo el mundo hace revoluciones, hasta Coca-Cola
Revolución, ahora es una marca, un eslogan comercial… pobres proletarios, les han quitado lo último que les quedaba la Revolución, prostituida como la “democracia” por SMS en basura televisiva.
Hasta hace unos años, bueno, hasta el 9 de noviembre de 1989, La Bestia estaba contenida, pues la Revolución podía ser real. Banderas rojas, hoces y martillos, lucha obrera, reivindicación sindical… todo ello hacia que La Bestia no se quitara el bozal, que diera zarpadas y dentelladas pero sin conseguir quitar el piazo.
El 9 de noviembre de 1989 todo cambio, los obreros dejaron de existir, todos pasamos a ser burgueses, ya no había proletariado; todo el mundo podía tener casa propia de decenas de millones de pesetas; todo le mundo podía ir a la Riviera Maya o a Bali; todo el mundo podía tener coches impresionantes; todo el mundo podía tener tarjeta de crédito casi sin límite.
La Revolución se había producido: Todos éramos ricos.
Un espejismo, La Bestia estaba tomando posiciones, y cuando los obreros han conseguido darse cuenta, ya no eran tales sino esclavos el capital, y la Revolución ya no es posible, pues hipotecas, tarjetas, prestamos personales, precariedad laboral… hacen que las banderas rojas no puedan ser enarboladas, y solo quede bajar la cabeza y obedecer, o el banco se quedará hasta con los calzoncillos de pobre obrero.
Revolución ha quedado reducido a un eslogan, como votar o libertad.
Un Saludo desde Murcia, Futuro Manantial Hispánico de Agua Desalada

La gente me señala
me apuntan con el dedo
susurra a mis espaldas
y a mí me importa un bledo