El Toro de la Vega versus lapidaciones: Tradiciones
Hoy, un año más, han salido en televisión cientos de salvajes en estado de pseudo éxtasis, mientras a pie o caballo y con lazas, persiguen a un Toro por el campo, mientras le dan pinchazos con las lanzas, hasta que un machote, a ser posible de la zona, le da una certera lanzada y el toro muere. Es una tradición.
Hay países, que en ocasiones también salen por la tele, en los que se coge a gente, preferiblemente mujeres, aunque no siempre, que han cometido algún supuesto delito, normalmente contra la moral, se les entierra hasta la cintura, y luego una masa enfervorecida a su alrededor, en estado de pseudo éxtasis, que les lanzan las piedras que llevan en las manos, hasta matar al enterado, y ojo, quien organiza el evento avisa de que las piedras empiecen a tirarse de abajo a arriba, nada de tirar directo a la cabeza, que entonces la fiesta se termina pronto. Es una tradición.
Ojo, que no soy antitaurino, es un tema que me da igual. Ni voy a los toros ni los veo en la tele. Pero una cosa es que un tipo se menta en un trapo al ruedo con un toro, donde el toro puede morir, es lo normal; puede ser indultado, en contadas ocasiones; o por el contrario es el torero el que vaya a la enfermería o incluso al cementerio. En el caso de los encierros es similar, en ocasiones hay corredores que terminan con su encierro particular en el campo santo. Pero esto de El Toro de la Vega es una carnicería, simplemente por la carnicería, en el que el toro no tiene opciones, su única opción es que lo maten, cuanto más lento mejor.
Un Saludo desde Murcia, Futuro Manantial Hispánico de Agua Desalada

La gente me señala
me apuntan con el dedo
susurra a mis espaldas
y a mí me importa un bledo