Proyecto Nabucco. Mahmud Ahmadineyad y los ayatolás son un estorbo
Irán está sentenciado, será Obama o será su sucesor, pero habrá guerra e invasión, el Proyecto Nabucco lo exige.
Este un proyecto de de EEUU y la Unión Europea, para llevar el gas natural de Asia Central hasta Viena atravesando Turquía, de forma que quede fuera del control de Rusia, la mayoría de los países de los que provendrá serán ex republicas soviéticas, y también fuera del alcance del China.
El gasoducto de Nabucco será una canalización que irá desde Turquía a Austria, y en esta se separará en varios ramales, según destino del gas. Asimismo antes de convertirse en un único canal, estará compuesto por varios conductos que convergerán en este último, y que provendrán de Azerbaiyán, Irak, países del Golfo Pérsico, el Cáucaso e Irán. De momento, otros como, Kazajistán y Turkmenistán han dicho que no se unen la proyecto.
Este proyecto se confronta con el “South Stream” y el “North Stream”, con lo que Rusia pretende exportar el gas de esas mismas zonas de Asia Central, lo que puede comenzar a ser cuestión problemática. No solo eso, el Cáucaso es una zona no controlada por Occidente, pero que parece que en las cabezas de algunos ya lo consideran fuera del control de Rusia, lo que augura una escalada militar en la zona.
De hecho EEUU, Israel y algunos otros están armando a pasos agigantados a Georgia, tras la escaramuza de hace un par de veranos con el ejército ruso. Lo que puede dar a entender que, con tropas de EEUU en Irak, Turquía y Afganistán, con un aliado fiel y bien armado en la zona, Georgia, y con un Azerbaiyán muy próximo a los otomanos… el incendio a ambos lados del Caspio tiene el pasto listo.
Irán con el régimen de los ayatolás es otro problema para este proyecto, pues otro de los puntos que da por hechos, el control de gas iraní, cosa que con el gobierno actual de ese país no es posible, no ya con el gobierno, Ahmadineyad sería un problema menor, sino con el sistema teocrático en sí mismo. Con lo que el conflicto está servido, solo es cuestión de tiempo y oportunidad que se produzca la anunciada invasión de Irán.
En todo esto queda un tercer elemento, un hasta ahora invitado de piedra con que nadie parece haber contado, como es China, quien también quiere para sí los recursos energéticos a Asia Central. Hasta ahora recibe gas y petróleo de Rusia, Turkmenistán y Kazajistán, pero aspira a más y aún no ha rechistado sobre Nabucco.
Irak y Afganistán solo han sido el comienzo de la fiesta, se augura mucho calor, y no precisamente climático, en la franja que va desde la costa oriental del mar Caspio hasta el Himalaya.
Un Saludo desde Murcia, Futuro Manantial Hispánico de Agua Desalada

La gente me señala
me apuntan con el dedo
susurra a mis espaldas
y a mí me importa un bledo