Hay que empezar a plantearse una Unión Europea sin Francia ni Alemania
Europa lleva sometida a las convulsiones entre Alemania y Francia desde la guerra franco-prusiana de 1870, cuando las tropas alemanas barrieron del campo de batalla en unos meses a los prepotentes franceses.
A aquella guerra le siguió la de 1914, donde Gran Bretaña, pero sobre todo Francia aprovecho para resarcirse de la derrota de 1870, anexiones territoriales y reclamación de astronómicos pagos compensatorios de guerra.
Una paupérrima Alemania se rehízo de aquellas cecinas, brazo en alto por nazismo, con la intención de ajustar cuentas con Gran Bretaña, y sobre todo con Francia, por las humillaciones de la Primera Guerra Mundial.
Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, Alemania quedó destruida y fragmentada territorialmente, de nuevo una Francia, cuyo papel en aquella guerra es más que cuestionable quedó victoriosa y lista para humillar nuevamente a Alemania, un pulso más de su vieja pugna. Aunque por la coyuntura (ocupación de Europa por EEUU, reparto territorial del país, la situación con los soviéticos, etc), no fue posible.
Alemania y Francia se dieron un gran abrazo y fingieron ser grandes amigos de toda la vida, eso sí, con el puñal en la mano en la espalda contraria, pero sin hacerse pupa, pues rusos y yankees estaban mirando de cerca. Y crearon la Comunidad de Carbón y del Acero, y de ahí hasta la UE.
En el 1989 Alemania se reunifica, y Francia exige que se continúe con el pago actualizado de las compensaciones de la guerra de 1914 que quedaron suspendidas tras la división alemana de 1945. Pagos que esta última finalizó el pasado el 3 de octubre de 2010. Gran Bretaña y el reto de aliado con derecho a este tipo de indemnizaciones renunciaron a ellas tras la creación de la República Federal de Alemania y la República Democrática de Alemana.
A pasado mucho tiempo desde 1870, pero las espadas siguen el alto. Ahora Francia tiene una serie de países “satélites” en la UE, y Alemania también tiene su propia zona de influencia. Y al igual que hicieran EEUU y URSS han decidido jugar la partida en el campo de otros, pues en suyo propio se harían mucho daño.
Francia y Alemania están pringados hasta la cejas en la deuda del resto de los países de la UE, pero por ello cejan en su batalla especulando con la financiación de los “países periféricos”, pues no nos engañemos los principales causan de la especulación entorno a Grecia, Irlanda, Portugal, Bélgica, España o Italia, son en buena medida los bancos centrales de Alemana y Francia, que juegan a hacerse pupa por país interpuesto, y ver los intereses de quien resultan más dañados.
Las tornas han cambiado, y todas las penurias que se hicieron pasar a Alemania por la duda externa, la inflación galopante, etc, ahora Alemania se las está haciendo pagar a sus socios, pues es quien en buena medida tiene la sartén por el mango, pero principalmente a sus socios con quien Inglaterra y sobre todo Francia más trato tienen.
Entonces, si llevamos 140 años pendientes de los vaivenes de las relaciones franco-germanas ¿Por qué no plantear una UE sin ellos dos? Son precisamente quienes más tienen que perder, pues son los que realmente tiene las deudas más altas, pero no se nota porque viven de parasitar al resto. Son como los banqueros, presumen de cientos de millones de millones, pero si no fuera por los millones de cuentas con 300 o 500 euros que tienen no serian nadie ni nada.
Alemania y Francia presumen de ser el eje de la Unión Europea, pero porque ellos sean los más importantes por sí mismos, sino porque los demás antes o después a comprar los productos de ellos, pero sin el resto de la Unión no son nada. Son simplemente países superendeudados, con salarios muy altos y que no hacen los “esfuerzos” sociales que les exigen a los demás. Sin la UE simplemente son países inviables.
Hay que dar un puñetazo en la mesa, en la Unión Europea, y terminar con esta situación. O se comportan o se les expulsa.
Un Saludo desde Murcia, Futuro Manantial Hispánico de Agua Desalada

La gente me señala
me apuntan con el dedo
susurra a mis espaldas
y a mí me importa un bledo