Los Mercados y la Doctrina Clementina
La Historia tiene la mala costumbre de repetirse y la memoria la manía de olvidarla, pero afortunadamente hubo alguien hace mucho tiempo que tuvo la gran idea de inventar la escritura, de forma que pese a esa manía los hechos quedaran ahí, en algún sitio fuera de la cabeza, para poder ser rememorados en tiempos posteriores.
La Historia nuevamente se está repitiendo, es una historia vieja que vuelve de tiempo en tiempo, cuando los oligarcas de turno consiguen, por diversas artimañas, tener más poder que los Estados y con ello subyugar a la totalidad de la población de países enteros a sus designios.
En este punto entra la Doctrina Clementina sobre las crisis financiero-especulativas, en las que unos pocos con su poder para controlar los flujos económicos mediante el cierre del fluyo del crédito o la asfixia por los elevados intereses que imponen en esos créditos, llevan a una situación de inviabilidad a quienes necesitan esos flujos de capital.
Corría el año de nuestro señor de 1306 y tanto el rey de Francia, curiosamente Francia, Felipe IV, como el Papado, encabezado en aquel momento por Clemente V, debían a los Templarios la capa y el sayo. El endeudamiento de ambos eran tan grande que ni tan siquiera vendiendo todos sus territorios y sus contenidos habrían sido capaces de pagar sus deudas al Temple.
Tomaron una medida drástica y definitiva: los templarios eran herejes, entre otras cosa intolerables en la época, y había que eliminarlos. Así que el Papa Clemente V promulgó la acusación y la disolución de la Orden, mientras que por su parte Felipe IV que se encargo de darles matarile.
De este modo, al no haber acreedores las deudas quedaban saldadas en su totalidad de forma automática.
Ahora somos más civilizados, con lo que eso de quemar a los especulados de los mercados en la hoguera es algo excesivo, pero sí habría que buscar una forma de aplicar la Doctrina Clementina y dar fin a los movimientos especulativo-financieros actuales, que llevan a la ruina a Estados y a millones de personas, tan solo por los intereses de unos pocos, pero muy, muy pocos.
Un Saludo desde Murcia, Futuro Manantial Hispánico de Agua Desalada

La gente me señala
me apuntan con el dedo
susurra a mis espaldas
y a mí me importa un bledo
je dijo
Hace tiempo dos economistas, von misses y keynes, ambos opuestos dijeron lo siguiente: “No es fácil saber si aún hay alguien que admita de buena fe la doctrina que atribuye la depreciación del dinero a la actividad de los especuladores. Se trata de una doctrina que constituye un instrumento indispensable de la más baja especie de demagogia: es el recurso de los gobiernos para buscar una cabeza de turco”.
y keynes dijo “Cada vez que el franco pierde valor, el ministro de Finanzas está convencido de que se debe a todo excepto a causas económicas. [En ocasiones] lo atribuye a las misteriosas y malignas influencias de la especulación”.
En el fondo los "especuladores" son solo las cabezasw de turco, de uns politicos irresponsables que no quieren admitir su culpa ante su pesima gestion. Tal vez a quien haya que quemar es a los politicos irresponsables, que se gastan el dinero publico que tiene y mas importante que no tienen en tonterias "partidistas"
De hecho mucho se critica a lso "especuladores" por no comprar deuda española o de los pigs, pero me gustaria hacer usted una pregunta, ha comprado bonos o letras del tesoro de alguno de los pigs este ultimo año?
19 Noviembre 2011 | 07:08 PM