Gibraltar español y tontos a mogollón
Tontos a mogollón a ambos lados de la verja y más allá, a orillas del Támesis, cuando unos dice “Gibraltar Español”, los otros “Gibraltar Nunca será España”, y los del té que sueltan, siempre habrá que oír a los gibraltareños para cualquier solución. Todo absurdo, sin sentido e ilegal.
Gibraltar nunca ha dejado de ser español, a este respecto lo que digan los llanitos ni pincha ni corta, pues lo que se hizo en el Tratado de Utrecht de 1712, que es el tratado por el que se rige la situación política del Peñón, no trata a éste cómo una conquista británica, ni como una pérdida española, ni tampoco se plasma en él ningún tipo de renuncia, lo que se hace en ese tratado es una cesión temporal de soberanía a la monarquía británica, ya que como el propio Tratado de indica, en su artículo 10, el territorio estará bajo administración inglesa, pero que nunca podrá ser cedió a un país que no esa España, y eso incluye la imposibilidad de la creación de un Estada Gibraltareño para la vía de la independencia del Peñón, pues queda expresamente prohibido por el Tratado de 1712 y por la resolución de la ONU 2253 de 1967.
Nos quedan “Los Llanitos” o habitantes de Gibraltar con un acento gaditano que queda la mar de florio para a las cinco o’clock tomar el té, pero que en esta historia no tienen ni voz ni voto. Por un lado la impide Naciones Unidas en la resolución ya citada, en la que se reconoce la imposibilidad de autodeterminación a los gibraltareños al considerar que la situación jurídica el territorio impide esta posibilidad. Y por otro lado el Tratado de Utrecht, en el que se considera que Gibraltar por sí mismo no tiene población, ya que la gente que se encuentre en la roca y el ismo no tienen la consideración de habitantes del territorio sino de personal necesario para su funcionamiento de forma que pueda cumplir con sus funciones de punto estratégico militar, comercial, etc.
Es decir, los gibraltareños y la tripulación de un barco son lo mismo. Si el barco se hunde, la tripulación se va; si Gibraltar deja de ser británico, no solo deben desaparecer los monos, también todo el que enarbole una bandera o pasaporte de esa nacionalidad, pues legalmente no son habitantes del Peñón, sino “tripulantes” de sus instalaciones británicas. Con lo que la Constitución que Gran Bretaña tuvo a bien conceder a Gibraltar, en la que se dice que los gibraltareños deciden si ingleses, españoles o independientes, es una pantomima sin validez internacional, que se enmarcar en el contexto de la actuación post-imperial británica.
En este contexto de ex imperio con pretensiones es donde se enmarca la actual situación de Gibraltar. El habitual divide y vencerás anglosajón. Que persigue la creación, mediante la independencia distintos territorios de ultramar, de enclaves-microestados inviables pero que mediante un artificio medianamente legal o ilegal y su integración en la Common Well, consiguen ir tirando mediante el turismo patriótico británico, delegaciones diplomáticas, establecimientos militares, derechos de atraque para barcos británicos y como patio trasero de “The City”, para hacer de paraíso fiscal para evasión de capitales, blanqueo de dinero de drogas, armas, tráfico de personas, etc, y por una módica comisión no se pregunta de donde sale el dinero, y por arte de birlibirloque es convertido en dinero limpio de polvo y paja.
Por lo que teniendo en cuenta la historia pasada y presente de los ingleses en particular, y los anglosajones en general, como piratas, de los de la tibia y la calavera primero, y de los de traje de lujo y jet privado después; no es de extrañar que no les guste la idea de deshacerse de un paraíso fiscal tan rentable en medio de Europa, África y América. Que este enclave volviera a soberanía española provocaría grandes pérdidas en “The City” al perder una de sus lavadoras. Por lo que teniendo en cuenta los tiempos que corren y lo que manda el dinero, están buscando la estratagema, ilegal por supuesto, para intentar salirse con la suya.
Una nota final, a mi Gibraltar ni me va ni me viene, si se hunde en el mar, por un choque tectónico, que el terremoto no es muy grande, por lo demás me da igual. Pero si yo fuera el gobierno español, y Gibraltar fuera tan importante como sugieren unos y otros y no la mierdecilla que realmente es, a cada parado que se quisiera ir a allí le ponía una nómina a costa de Estado, sin aceptar la deportación de todo el que pase la frontera. Como los espías no le conozco, no sé quién es. Inglaterra tendría tres opciones: dejarlos allí, deportarlos a sus islas o un genocidio.
Los registrados en el INEM son 5.000.000, si la opción de Gran Bretaña es la demográfica la de España es sencilla.
Un Saludo desde Murcia, Futuro Manantial Hispánico de Agua Desalada

La gente me señala
me apuntan con el dedo
susurra a mis espaldas
y a mí me importa un bledo