Idiotas, le habéis ganado un partido a la selección de Francia
Ojalá ese partido lo hubieran ganado los franceses y España tuviera tan solo la mitad de la economía de Francia. ¿Pero se han dado ustedes cuenta? En España se ganan partidos, carreras y todo ese folklore que en último extremo solo sirve para que quienes lo protagonizan en primera persona se forren personalmente.
En España, la economía está parada, y a día de hoy, al igual que el año pasado y el anterior, y el anterior, las esperanzas, todas, están puestas en una buena temporada turística, y poco más, como un sector agrícola al que no se defiende en el exterior; unas energías renovables que ganan concursos internacionales para grandes instalaciones, pero que en España están perseguidas; unas exportaciones exiguas cada vez más acosadas…
Mientras que Francia aún conserva una “Economía Clásica”, es decir, el país, sus empresas, producen buena parte de lo que el mismo país necesita, y la gente sabe que en eso les va su bienestar y compran producto francés, a eso aquí le llamamos “chovinismo”, pues menos de la empresa de la esquina se compra importado de cualquier rincón del mundo.
Pero no solo eso, Francia no solo produce coches, camiones, helicópteros, aviones, software, ordenadores, la industria del lujo en todos sus ámbitos, electrodomésticos, teléfonos, maquinaria industrial, maquinaria agrícola y por supuesto mucha agricultura, sino que además, buena parte de quienes van a leer este texto con cierta frecuenta van a gran superficies de origen francés.
Los franceses mediante las cadenas de grandes superficies que todo el mundo tiene en mente, distribuyen sus productos de consumo por el mundo, y eso lleva por ejemplo, a que mientras en las patatas en Lugo están tiradas de precio, nadie las compra en el campo y se pudren en el bancal, en las grandes superficies que controlan buena parte de la distribución al consumidor, por ejemplo en Valencia, las patatas están muy caras y provienen de Lion.
Eso sí, el agricultor de Lugo está muy contento y orgulloso de los dos goles a Francia, aunque nadie le compre los productos que tiene en su campo; y el consumidor, que paga por el producto francés cien veces de lo que esta empresa está dispuesta a pagarle al agricultor anterior por ese producto de origen español, también está muy orgulloso por esa primera victoria en competición oficial a la selección francesa. Las patatas son solo un ejemplo, la lista real sería casi interminable.
Los franceses no salieron a las calles a pitar el claxon del coche, ni a tirar cohetes ni tracas, ni a emborracharse por una victoria que no consiguieron, pero el lunes por la mañana sí tienen un trabajo al que ir, para producir productos que después se venden en países que van camino de ser tercermundistas, aunque, eso sí, consiguen “épicos” éxitos deportivos.
…y no quiero ni pensar lo patética que sería la euforia de una victoria ante Alemania, con un rescate, o intervención económica del país, por parte de la Unión Europea a las puertas, pagado principalmente por alemanes y franceses.
Un Saludo desde Murcia, Futuro Manantial Hispánico de Agua Desalada


La gente me señala
me apuntan con el dedo
susurra a mis espaldas
y a mí me importa un bledo
charly tercero dijo
cuanta razon
24 Junio 2012 | 11:54 PM